DE MÉXICO A ENSENADA Y RUFFO COMO SI NADA
Para continuar su proceso judicial desde su casa, la defensa del ex gobernador de Baja California Ernesto Ruffo Appel, logro convencer a la juez del caso que al político se le sigue, de conceder al indiciado el beneficio constitucional que se aplica en casos de problemas de salud y edad superior a los setenta años.

La decisión dictada por la jueza federal, jurídicamente se trató de un cambio de medida cautelar favorable: se le sustituyó la prisión preventiva en el penal de máxima seguridad del Altiplano por prisión domiciliaria. Esta figura legal está prevista en el artículo 166 del Código Nacional de Procedimientos Penales y contempla que personas mayores de 70 años o con afectaciones de salud puedan seguir su proceso penal desde su hogar. Por eso fue posible su traslado del centro penitenciario a su residencia en Ensenada.
Una novedad resultó el traslado via terrestre del indiciado desde México capital a Ensenada su residencia. Cerca de tres mil kilómetros o cuarenta horas, según la medición que se quiera aplicar, dependen de la logística e instrumentación de las autoridades penitenciarias y de seguridad federales.
Someter a un adulto mayor a un recorrido por tierra de más de 2,500 kilómetros resulta físicamente desgastante y severo, haciendo que un beneficio legal se experimente tácticamente como una prueba desproporcionada, o un castigo extra legalmente aplicado.
Lo importante es que Ruffo Appel está en su casa, con los suyos y bajo condiciones dignas de vida. Muchos mexicanos de diferentes condiciones políticas y sociales creemos en su inocencia y paradójicamente, esperamos que el y su defensa lo dejen claro a sabiendas que debieran ser las fiscalías quienes demuestren lo contrario. ¡Esto es México!
