MI COMENTARIO DE HOY

Oscar Hector Paco Barrera

LO QUE UN DÍA FUE NO SERÁ

Apenas el 7 de mayo, la semana anterior, el Secretario de Educación en el gobierno de la República anunció como un gran hecho, el recorte del ciclo escolar 2025-2026, pasando de finalizar el 15 de Julio para adelantarlo al 5 de junio. Los argumentos para ello, fueron dos razonamientos: uno balín achacando al mundial de fútbol y el otro más serio por la onda de calor anunciada para los meses de junio y julio.

Sin tomar en cuenta a las sociedades de padres de familia y principalmente a maestros y maestras, la Secretaría del ramo federal en encerrona con los secretarios de educación de los Estados y la ciudad de México, así nomás, al grito de levanten la mano votaron en unanimidad por el se cierra el 5 de junio el manoseado ciclo escolar.

Los reclamos de maestros y padres de familia surcaron en horas el territorio nacional y su murmullo hizo tanto ruido, que con todo y que la presidenta Claudia Sheinbaum había asegurado que la razón principal era la solicitud precisamente de padres y maestros para proceder y meterle serrucho al tiempo de aprendizaje, la orden de retomar el caso fue dada y como en el béisbol, los filder pa’tras.

Ayer 11 de mayo, los mismos que votaron sin ninguna oposición por el mentado corte de ciclo, igual sin oposición alguna, regresan las cosas a como estaban. El ciclo sin cambio y su cierre será como siempre se dijo el 15 de Julio próximo.

No es primera ocasión que la imprudente, incoherente y prisa por llevarse las ocho columnas periodísticas, los funcionarios públicos cercanos a la presidenta la meten en problemas, le ocasiona mentir públicamente y la convierten también en abogada que litigue sus diabluras.

Pero vale la pena, retomar un poco el contexto bajo el cual se originó el desorden que mantuvo por tres días la atención nacional.

La educación básica (pre primaria, primaria y secundaria), se ha convertido en los últimos veinte años en centros educativos, de esparcimiento, de convivencia infantil y hasta de guarderías y recintos de estancia de un alto porcentaje de alumnos, cuyos padres por razones obvias de la modernidad, alto costo de la vida y búsqueda de mejor nivel de vida, les obliga a trabajar a ambos.

Pero también es de considerarse el bajo nivel de aprovechamiento escolar, en razón de un sistema educativo que a cien años de implementado sigue siendo en México, campo de experimentación propiedad de quién con capacidad o sin ella ocupa la presidencia de la República y ordena como si fueran canicas, nuevas formas, nuevos libros de texto y hacen de la educación un tema vulnerable a los cambios políticos y a criterios propios para el manejo de tan delicada tarea, que con título ejercen cualquier profesión; menos la de ser maestros.

Cada sexenio se implementa una “nueva reforma educativa” que desecha la anterior. Esta falta de continuidad pedagógica confunde a los docentes y no permite consolidar planes a largo plazo.

Los maestros suelen ser el chivo expiatorio, pero la realidad es que en gran porcentaje de veces carecen de capacitación continua de calidad, materiales didácticos adecuados y salarios competitivos que dignifiquen su labor. No se diga cuando su labor incluye ser oficinistas en casa para programar, calificar y responder asuntos administrativos que no son necesariamente el objetivo de su misión.

Todos queremos hijos y nietos fortalecidos en su edad temprana con enseñanza libre de atavismos, de doctrinas políticas y de aprendizaje justo y real. La educación debe retomar su camino social, de competencia y oportunidades cuando la edad productiva parezca.

Muy al estilo del actual gobierno, el secretario de gobernación busca y encuentra culpables a su fallida intención. Algunas de las realidades apuntan a las carencias que en 26 mil escuelas en zonas y poblados rurales se tienen de instalaciones mínimas de áreas sombreadas, instalaciones eléctricas, bebederos higiénicos y no se diga de ventiladores o equipos de aire acondicionado; esto en cuanto a las altas temperaturas argumentadas.

Lo otro, trampearse de un mundial futbolero para interrumpir un ciclo escolar, es un insulto a la inteligencia ciudadana y un atentado al futuro de los niños en edad escolar.

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