VENI, VIDI, VICI
LLEGUÉ, VI, VENCI
La frase del título, se atribuye a Julio Cesar en su informe al Senado Romano, después de la batalla de Zela en el año 47 a.C. al parecer con esa idea se regresó a su palacio real la presidentE Claudia Sheinbaum después de su gira de trabajo de tres días en nuestro estado; en donde las porras, risas y alegría trataron de arropar los incómodos momentos que en política le son cargados a los encargados de la logística del evento organizado para la recepción de un o una jefa del poder ejecutivo, que en México siempre se le ha dado un lugar más cercano a una deidad, que mantiene a la distancia la indisciplina del reclamo y se le rodea al visitante con asistencia ordenada y obligada por personeros del oficialismo, sin distingos del color político que sea.
La agenda fue enfocada a las inauguraciones a la infraestructura hídrica, justicia social hacia los pueblos originarios e infraestructura de instalaciones del sistema de salud pública.
Con respecto a las etnias y sus territorios, la agenda incluyó la inauguracion del Acueducto Seri en Punta Chueca, el comedor escolar en Bahía de Lobos y la entrega de tierras a los yaquis, además la inversión para la infraestructura hídrica de los pueblos yaquis. Esto tan solo por citar algunos de los beneficios que tanto rollo le producen al gobernador Alfonso Durazo, en su papel de comparsa del ejecutivo federal que lo ha dejado fuera de realizar como gobierno estatal, lo que le corresponde.


Y no crea que al gobernador deba agradarle mucho, colgarse del presupuesto federal que maneja su propia agenda e invierte y programa directamente las obras y acciones por emprender, dejando a los y las gobernadoras en un triste y limitado papel de hacer de sus discursos una retaila de agradecimientos a la presidente, por su “bondad” con los habitantes, en nuestro caso sonorenses.
Pero no todo fue un feliz tour de fin de semana en el manjar que alimenta los egos presidenciales y lo que le toca al gobernador. Las necesidades afloraron y los liderazgos sociales cumplieron la tarea de reclamar presencia y atención de necesidades básicas.
Por ejemplo: La presidente Claudia Sheinbaum Pardo fue recibida con diversas manifestaciones y protestas en Hermosillo y otros puntos del sur del estado, enfocadas en exigencias laborales, agrícolas y sociales.
Para empezar los sindicatos de la UniSon se movilizaron y realizaron un bloqueo en el bulevar Rosales. Exigieron la intervención de la presidenta ante el rezago laboral y la exigencias de revisión salarial, entregando un pliego petitorio que incluye otro posible movimiento de huelga.
En la inauguración del Hospital General de Zona del IMSS No. 15, en lo que fue Hospital General del Estado, las protestas por los problemas que origina un servicio de salud deficiente, un grupo de ciudadanos protestó al grito de “¡Seguro Social, patrimonio nacional!”.
El sábado por su parte, se manifestaron maestros de la CNTE en Navojoa, quienes exigían la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, además del reclamo gremial por la ausencia de plazas que llenen la necesidad de maestros en el Estado.
El campo y su abandono no podía ser ajeno a la oportunidad de ser escuchados, así que Productores agrícolas se organizaron para confrontar a la presidente ante la crisis que el sector primario padece, advirtiendo sobre pérdidas económicas y carteras vencida en la región. Un grito de “nos tienen abandonados” resumen cualquier narrativa que al caso se agregue.
Los Yaquis y su rebeldía Per se no podían permanecer al margen de aprovechar el momento. En San Ignacio Río Muerto, integrantes de la comunidad yaqui increparon a la mandataria federal, señalando también abandono y pidiendo atención al campo.
Lo que ya caracteriza a las giras de Claudia Sheinbaum a los diversos estados, son las manifestaciones por las diferentes carencias que actualmente se padecen en la nación. La catarsis de un pueblo no conforme por las promesas incumplidas, se ve en cada rincón que Sheinbaum Pardo visita.
La soberanía, el nacionalismo y la sentencia a la derecha de traidores a la patria, son cada vez más intensos en los discursos presidenciales que suenan a carrito de la nieve.
Fotos: Diario la Verdad, Navojoa, Sonora.
