Oscar Hector Paco Barrera
PARA MORENA, UNA SUPER SEMANA.
Dos eventos en una semana, ocuparon la atención de los gobernadores y legisladores emanados de Morena; ni se diga de la encargada del despacho presidencial. El primero fue, la defensa cínica y desvergonzada del cachorro de papi Andy López Beltrán, por el que envueltos en la bandera publicaron en los medios que desde luego no están en la lista negra de enemistades del régimen, la injerencia gringa y amenaza a la soberanía nacional por haberle cancelado al junior su visa de entrada a su territorio.
El segundo llegó, cuando aun no se enfriaba lo de Andy. Rubén Rocha Moya gobernador con licencia de Sinaloa, por sus pistolas, rompió el orden jerárquico del enclenque poder que le concede desde Palenque el más buscado que me reservo su nombre y solo me atrevo a publicar sus iniciales: AMLO.
Cómo al servicio esta la siempre voluntariosa prensa cautiva al servicio del régimen, no se tomaba aún el primer trago de café en su palacio de gobierno en Culiacán el rebelde narco gobernador, cuando circulaba otro escrito firmado por los gobernadores, igual un comunicado surgido de CEN de Morena y los líderes de ambas cámaras del Congreso de la Unión precisando el deslinde de la rebeldía de Rocha Moya; confirmando el apoyo a la presidenta Sheinbaum que nos dejó turulatos (dixit José Luis (+) la gotita) ya que se entendía hubo un choque de trenes en los altos mandos que descubría que la atrevida maniobra del fanfarrón sinaloense, cumplía una orden con origen en algún poder fáctico, bastante bien identificado.
Cómo apenas se desayunaban en palacio los acuerdos de García Harfush en el congreso que la DEA organizó en Argentina, con respecto a los efectos de los carteles y sus travesuras, la maquinaria ordenó rechazo institucional a la pifia (otra), de un desesperado narco político que paso del “no estás solo, no estás solo”, a la soledad más pesada. Sirvió el momento para comprobar que la coordinación entre gringos y mexicanos en el combate al crimen, es como la narrativa oficial marca como una alianza que no implica subordinación, pero que si genera miedos.
Y para cerrar con broche de oro la semana gris de morena, la llegada de su visita turística a Argentina del prófugo de la justicia, el ex contralmirante de la Marina Fernando Farias Laguna, retrae el caso que involucra a Alfonso Durazo Jr. por su supuesta sociedad empresarial con el hoy huésped del centro de readaptación social del altiplano y otros sujetos a investigación.
Contrario a las listas negras de contras que ellos si retoman el asunto a nivel nacional, aquí en Sonora, los mariachis callan, de lo contrario viene el taché en las otras listas y adiós sobres amarillos.
Pero volviendo al tema: El largometraje que pudiera darle un Óscar a la actualización de Rocha Moya y sus nueve actores de reparto, al parecer ya no tarda en su The End. Que nervios!!
