NO SE HAGAN BOLA…LA COSA ES CALMADA
Las fantasías en política, superan a la especulación natural que despiertan los nombres de mujeres y hombres que se declaran listos para servir a su pueblo (no es chiste). Que Celida, o Lorenia, que el Toño o Luis Donaldo (mera fantasía), o López Caballero y Natalia Rivera. También el PRI sin figuras, pero con sombras como el borrego Gandara, que sin decir está boca es mía, resultó compa de Colosio Jr. y no es seguro su retiro del PRI e inclusión en MC, pero atrajo atención y los medios le han dado espacios, algunos no muy amables y hasta David Figueroa que se cuelga de cualquier liana con terminal en cargo público; despiertan el encanto o la descalificación por el pasado y hasta su oferta de futuro.

Los actores más cotizados en estos días sin duda son Celida López, López Caballero y Ernesto Gandara. La primera, ella lo dijo nadie nos lo contó fue la ganadora entre seis, de la tómbola de la defensa del churro de la transformación y la soberanía, que en cristiano es la campaña anticipada para la candidatura a gobernadora de Morena, dada a Lorenia Vallés.
Celida, no se calla ni en defensa propia. Ya había lanzado dos o tres pedradas al pesebre antes de ser destapada para Hermosillo y en segundos le cambió al disco y Morena, Durazo y Sheinbaum, volvieron a ser los tres reyes magos que en octubre, le adelantaron su seis de enero. Hoy, inclusive, ya hubo quienes anticiparon una próxima desandada al precipitado descorche de la simpática rocaportense (en serio, como la pelangocha aquel personaje de la TV, cae bien) la que canta, baila y hace uso cuando es necesario de floridas expresiones muy mexicanas. Ah!, Espero no ser acusado de violencia de género por estos comentarios.
Luego Alejandro López Caballero, ya ensillado en MC, que resultó con un feo recibimiento de Donaldito, el junior de moda y parte del poder emecista, quien le quitó la silla y lo mando a puro pelo a conseguir cartas de recomendación, incluyendo desmentidos de orden de aprehensión y otros señalamientos, resultado del lodazal padresista que salpicó a muchos, que ahora hacen como que la Virgen les habla.
Del borrego Gandara, que decir. La verdad es que se le respeta por su empeño en querer aportar más a la pasión política que le llegó e igual creo que extraña y que ahora lo obliga a buscar foros que lo rescaten del pesado silencio que rodea a quien alguna vez fue figura y no se da cuenta que su ciclo se cumplió. No significa esto último, que la poltrona del “porchi” sea el destino del político, pero se hace necesario practicar la respetable modestia de aceptar que algunos círculos se cierran y otros se abren, como lo es la participación social sin compromisos gremiales.
Esto apenas empieza y como decían en Cananea, lomo les va hacer falta a muchas cabezas de grupos políticos a la hora del rejuego electoral y del fondo de los recuerdos, les saquen secretos guardados y no de buenas acciones, precisamente.
