Oscar Hector Paco Barrera
LO QUE SIGUE: EL INFORME DE DURAZO MONTAÑO
A una semana de que escuchemos el quinto informe del gobernador Alfonso Durazo Montaño, en el que seguramente nos dibujara algo así como Durazolandia, empezamos a leer y escuchar avances del rescate del Sonora profundo, que dejan ver a “super poncho” que como el no hay otro, el mejor, el humanista protector de perritos, el defensor de la presidente Sheinbaum, dueño único de la moral para calificar al gobierno federal y al parecer mano para bendecir a uno de los seis magnificos en campaña anticipada para enfrentar al Toño Astiazarán en la búsqueda de la gubernatura 2027-2030.

No se necesita ser pitoniso para adivinar dicho informe. Seguro vienen las promesas de miles de millones de pesos para carreteras, otros tantos para hospitales, sus insumos y los médicos con especialidades, que llegan y se van de las instituciones públicas cuando sus prestigios corren peligro y no porque les falte eficiencia; se van por la ausencia de equipo, instalaciones y remuneraciones limitadas. Igual sucede en el sector educativo y ni se diga en seguridad pública.
Todo lo que reporte Durazo, ya lo informo Claudia Sheinbaum el primer día de este septiembre. Lo único que le agregan son dos renglones. En uno, de entrada, se le adjudica el ejecutivo estatal lo realizado y al final otro renglón que dice: gracias a la coordinación y apoyo con la presidenta Sheinbaum. Los gobernadores de los estados también fueron transformados en simples delegados que no ejecutan, apenas si supervisan lo que del centro les mandan etiquetado.
No hay obra pública, hay que decirlo con todas sus letras. No hay programas que fortalezcan la infraestructura de los municipios, menos hacerla crecer. Hay promesas. Entre lo bueno que viene del centro sin duda estan las becas a estudiantes de todos los niveles y el crecimiento de programas asistenciales, aunque estos perversamente los destinan con visión electoral. No hay dinero fresco y su ausencia se resuelve con endeudamiento público. El centralismo se apropió de todo y los gobernadores y cabildos municipales administran la pobreza de sus respectivas arcas.
Los impuestos o contribuciones ciudadanos no han sido bien administrados. Un gobierno federal que quiso ser como el Dr. Simi ofreciendo lo mismo, pero más barato; no fue tal y es tan obvio reconocerlo, tan solo viendo como la deuda pública internacional se elevó de 10 mil billones de pesos a 20.4 billones en ocho años de mal gobierno. Ese no solo es problema federal, impacta doble en lo local. Al déficit presupuestal, se le ajusta con recortes a las participaciones programados para los estados y estos a su vez, lo replican en los municipios.
El éxito de Antonio Astiazarán en Hermosillo, es ingenio, iniciativa, equipo de trabajo, respuesta ciudadana al pago de sus obligaciones y una magnífica administración y distribución de los recursos recaudados.
Es tan importante mantener en la 4T sonorense el simulacro de unidad y no ver amenazada la asistencia al informe o peor aún las protestas de inconformes; que se llevaron hasta el 15 de septiembre el resultado de la encuesta secreta en todos sus términos, que genera el destape de la corcholata, varón o dama que resulte la o el candidato a gobernador por Morena.
Finalmente con palomitas, refresco sin azúcar y mucha paciencia esperaremos, al menos un servidor, escuchar lo que nos informe el gobernador. Desde luego se recomienda aplicar el “no te oigo, soy de palo”; cuando levantando ceja e índice, tunda desde su púlpito, sin derecho de réplica, a los imprudentes miembros de la derecha moralmente derrotados, o neoliberales que se manifiestan de diferentes formas en contra del actual sistema de gobierno.
