MI COMENTARIO DE FIN DE SEMANA

Oscar Hector Paco Barrera

LA POLITICA Y SU EJERCICIO HABLA POR NOSOTROS

Esta es supuestamente la publicación original de la entrevista que Carlos Monsiváis, concedió a un periódico de circulación nacional el 3 de Agosto de 1999 y que ha causado diversas reacciones públicas, que van desde la sorpresa, el desencanto y la hilaridad. En ella, el tema fue Andrés Manuel López Obrador y una frase del escritor relacionada von grandes noches disfrutadas por ellos.

Confieso ser libre pensador, sin atavismos que limiten mi criterio, respetuoso y defensor de los derechos universales de todas y todos y hasta conservador en la paradoja que encierra el juicio de ubicuidad política, creada por Andrés Manuel López Obrador, para todo aquel o aquella que difiera de su limitado horizonte político.

Pues bien. Los juicios sociales son cabrones, por decirlo en los términos modernos, que sin darle vueltas al asunto van al grano, directa la flecha dirían algunos jóvenes. Tanto a Monsiváis como a AMLO, les han puesto en duda sus preferencias sexuales, que para mí es el colmo del enanismo cultural de quienes practican la homofobia, que se expresa mediante insultos, humillaciones, prejuicios, acoso o violencia verbal y física.

En política y participación social, desde mi punto de vista, el agravio superior del comportamiento humano, solo es comparable con el racismo.

A Andrés Manuel como político, todo mi crítico señalamiento. Coincido con el solo con el “me canso ganso” cuando me retan hacer lo que se y puedo. Pero como persona, me uno a Ciro Gómez Leyva que como cierre de la narrativa de la presentación de su libro “No Me Pudiste Matar” expreso la frase: “Que Dios lo bendiga… y que se vaya al diablo”.

De Carlos Monsiváis (1938–2010) les diré que fue un destacado escritor, cronista y periodista mexicano. Reconocido por su implacable mirada crítica y su agudo sentido del humor, dedicó su vida a documentar y analizar la cultura popular, los movimientos sociales y la vida urbana de la Ciudad de México y como político la historia lo coloca dentro de la izquierda histórica, junto a personajes de la talla del Ing. Heberto Castillo, entre otros.

Sin haber sido nunca seguidor o militante de la izquierda histórica de finales del siglo XX, admire su lucha que se caracterizó por ser un movimiento independiente, marginado y proscrito. Una corriente politica enfrentada al sistema hegemónico del PRI. Su batalla permanente fue por libertades democráticas. Su prioridad era la democratización, la libertad de expresión, la defensa de los presos políticos y la lucha contra la represión como lo fue, por ejemplo, el movimiento estudiantil de 1968 y del Jueves de Corpus, también conocida como “El Halconazo”, ocurrió el 10 de junio de 1971 en la Ciudad de México.

Finalmente, el propósito de mi COMENTARIO de fin de semana, es sugerir un ya basta a la degradación de la política en México, que al final del día nos rebaja a todos.

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