Oscar Hector Paco Barrera
ANTES COMO ANTES, AHORA COMO AHORA: Cajeme, caudillo Yaqui
Con poco menos de un año para elegir gobernador del estado, las emociones empiezan con el juego sin efectos secundarios, de ver quien junta más personas en eventos públicos en auditorios cerrados. Primero fue un pretexto de informe de la Senadora morenista Lorenia Valles apenas el 13 de junio pasado, significando el descorche de la corcholata que es igual al destape del pasado, de pretensos candidatos o ya de perdida precandidatos a lo que sea. En este caso hablaremos de los que quieren sacrificarse por el pueblo bueno y sabio de Sonora.
Como la competencia mayor del poderoso team Morena se encuentra entre ellos, allá en Ciudad Obregón Javier Lamarque Cano, tres veces presidente municipal de ese importante centro agrícola del noroeste de México dijo también yo quiero y puedo y abarrotó en la Arena ITSon de ciudadanos cajemenses y de la región Yaqui-Mayo; para no quedar atrás del lleno que, en Hermosillo en la también Arena, pero esta Sonora, una semana antes como ya quedo escrito lo hiciera su compañera de partido.
Para hoy lunes, se espera la renuncia de por lo menos tres secretarios de gabinete, que van por lo mismo pero más barato, ya que le apuestan a sus buenas relaciones con los jerarcas estatales y federales de su partido y hasta de amigos cercanos al círculo del poder de morena; antes que la pantalla de grandes concentraciones que ya hicieron quienes al parecer de esa mancuerna resultara el futuro candidato (a).

Como de ver dan ganas, también Antonio Astiazarán, convocando a la unidad de opositores le entro al juego de las vencidas y en una impresionante convocatoria puso al Expo Forum de esta capital, mas lleno que las maquinas de palomitas del cine, el que usted quiera. “YO SI LE ENTRO, YO SI VOY” a todo pulmón, el Toño anunció que si va por el preciado cargo público ante una emocionada multitud que le coreaba y aplaudía. Sobre esto va mi comentario de hoy.
Empezaré mi reflexión asegurando que Toño Astiazarán no requiere de concentraciones multitudinarias que dentro de los 2.2 millones de electores que Sonora tiene, ni pintan ni dejan huella. Jugar a las vencidas no es saludable, menos si te hacen caer en el juego de burlar leyes electorales que vuelvan frágiles prestigios y buenas acciones.
Por Astiazarán hablan su capacidad de ejecutivo, su calidad de jefe de familia y un trabajo en Hermosillo como alcalde muy sobresaliente. Eso sus operadores, asesores y colaboradores no deben ponerlo en competencia entre iguales, que no lo son.
Los actos anticipados de campaña siempre han sido de riesgo. Hoy la ausencia de autoridades electorales autónomas y libres de tomar acuerdos y aplicar la ley duermen el sueño burocrático de esperar instrucciones. El discurso de los anticipados, de entrada será del que deriven los subsecuentes y estos en base a ser repetitivos pierden interés al considerar que sus dichos ya fueron previamente utilizados. Aunque si alguna vez la asistencia a estos eventos resultan de la iniciativa del presente y no del trabajo de pepena de las y los afamados lideres de barrio; la incredulidad se manifiesta provocando una actitud de duda, que termina por alejar electores de los centros de votación por desconfiar de los resultados.
Astiazaran Gutiérrez, opinión muy personal, debe aprovechar la narrativa impopular de “no ser iguales” que pregona Morena y en esa coyuntura imponer condiciones diferentes al comportamiento soberbio de pasar sobre disposiciones legales tales como no respetar reglas que la ley electoral dispone. Actuar diferente marca un gran contraste al comportamiento prepotente, irresponsable y cínico del oficialismo,
Particularmente los jóvenes difieren de ciertas estrategias electorales, atávicas y fuera de tiempo. Imposible bajo la modernidad y los tiempos seguir insistiendo en giros obsoletos y polémicos. La política y el político no solo son reciclables, se innova; de otra forma convocamos al cambio, para seguir igual.
